¿Piojos?

Cuando ves a tus hijos rascarse la cabeza se dispara todas tus alarmas. ¡No puede ser! ¿Tiene piojos?
Seguramente, porque siempre ha habido y habrá. Así que aquí te mostramos varias formas de combatirlos.

Hay padres que se desesperan al enterarse de que su niño tiene piojos. Es importante saber que la infestación por piojos no tiene nada que ver con una higiene deficiente, con el largo del pelo, con el peinado ni es una enfermedad.

Tampoco es necesario rapar ni cortar el pelo de los niños, y de ninguna manera utilizar productos que pueden resultar tóxicos o peligrosos como la gasolina o la lejía.

En estos casos hay que ser prácticos, informarse y actuar con decisión y sentido común.

Conocer y reconocer al enemigo

Para poder eliminarlos con eficacia debemos conocer primero cómo son los piojos y eliminar falsos mitos.

Los piojos son parásitos que se alimentan de sangre humana y necesitan del calor del cuerpo para vivir. Miden entre 2 y 4 mm, son alargados, no tiene alas, tienen 6 patas (2 en la cabeza) y su color es marrón grisáceo. Al succionar la sangre inyecta una toxina que provoca picazón en la cabeza aunque algunos niños son asintomáticos.

Viven alrededor de 30 días en la cabeza, pero sólo dos días. Como mucho, fuera de ella. Cada piojo hembra puede llegar a poner 200 huevos a lo largo de su vida (un promedio de 6 por noche), que son lo que conocemos como liendres. Son de color marrón claro y cuando están vivos se alojan a menos de medio centímetro de la raíz del pelo.

Las larvas eclosionan del huevo a los siete días y tardarán una semana más en convertirse en piojos adultos.

Los piojos se transmiten de persona a persona, por contacto directo de las cabezas. También a través de peines, almohadas, gorros, coletas, etc. No viven en areneros, ni en la hierba, ni en los animales domésticos.

Eliminar los piojos y las liendres

Al encontrar piojos en la cabeza del niño lo primero es acudir a la farmacia para adquirir un tratamiento contra los piojos y aplicarlo siguiendo las indicaciones de su prospecto. Los pediculicidas más usados y seguros son las piretrinas (como el fenotrin). Tras su aplicación en el cabello del niño, es necesario extraer los piojos muertos y luego, con la ayuda de una lendrera, las liendres y los huevos de los piojos, mechón a mechón. Repetir el tratamiento todas las veces que indica el prospecto del producto. Le recordamos que un piojo puede llegar a poner hasta 150 huevos en los 5 días de su etapa reproductiva. Esto es una media de 30 al día, por lo que un tratamiento a tiempo es la mejor manera para evitar que el problema sea más importante.

Prevención de los piojos con repelentes

Cuando en el entorno haya peligro de contagio o reinfestación de piojos se comprobará que no existe contagio en el cabello de los niños. Después se pulverizará un repelente de Piojos, que también se puede adquirir en la farmacia, sobre el cabello limpio y seco, aplicando una cantidad suficiente para cubrir toda la superficie a tratar.

Para evitar reinfestación de piojos

Para evitar que los piojos vuelvan a infectar la cabeza de los niños es necesario que, cuando el niño los contraiga una primera vez, se revise todos los objetos que él haya usado como peines, cepillos, gorros, cintas, ropa, almohadas, cojines, etc. Se debe lavar (a más de 50 grados) las prendas de ropa y sábanas. Se debe introducir todos sus peluches y juguetes en una bolsa herméticamente cerrada durante dos semanas. En este tiempo, los piojos no sobreviven.

Piojos no son riesgo para la salud de los niños

Si notas que tu hijo tiene piojos, es importante que mantengas la calma ya que, aunque pueden ser molestos y preocupantes, los piojos no transmiten enfermedades y pueden ser eliminados a través de tratamientos efectivos.

De los remedios tradicionales, el único que ha demostrado su eficacia en ensayos clínicos, es la extracción mecánica de las liendres y piojos con una lendrera (peine especial de púas finas). Su acción por si sola es limitada, pero en asociación a un pediculicida, es altamente eficaz. Además, su uso rutinario permite al familiar hacer un control post-tratamiento, detectando precozmente los casos de tratamientos mal aplicados o reinfestaciones.