La necesidad de que tus hijos realicen actividades físicas

Infundir a los niños la práctica regular de ejercicio físico desde pequeños, no sólo ayuda en su desarrollo físico y cognitivo, sino que les aporta otros beneficios de vital importancia a corto, medio y largo plazo. No cabe duda de que los niños que ejercen algún tipo de deporte son en general más sanos, felices y tienen mejor rendimiento académico.

Algo importante por mencionar es que la comunidad internacional ha expresado su preocupación. Las enfermedades infantiles han aumentado. La Organización Mundial de la Salud y el Comité Olímpico Internacional lo detectaron y han buscado soluciones. Por eso, en el 2011 se reunieron para buscar alternativas ante el sedentarismo de las nuevas generaciones. Con las nuevas tecnologías y el cambio de la sociedad los niños se han ocupado de otras cosas y están haciendo poco ejercicio. Por eso, las enfermedades infantiles se han disparado.

Son muchos los beneficios de hacer ejercicio, en cualquier etapa de la vida. Pero nuestros niños viven en un entorno que les invita a ser sedentarios, de modo que debemos procurar motivarlos para que no se queden parados. Una de las mejores maneras de fomentar la actividad física en los niños es limitar la cantidad de tiempo que dedican a actividades sedentarias, sobre todo a ver la televisión o a utilizar otros tipos de dispositivos

Para un niño sedentario los riesgos de sufrir enfermedades son mayores, ya que se arriesgan a:

  • Tener sobrepeso y obesidad
  • Aumento considerable de colesterol y triglicéridos
  • Aumento de la glucemia generando predisposición a diabetes
  • Hipertensión arterial
  • Baja capacidad aeróbica
  • Menor fuerza y resistencia muscular
  • Falta de coordinación y agilidad
  • Mayor ausentismo escolar por enfermedades

Por encima de todo, debe ser el niño el encargado de elegir el deporte o deportes que va a practicar dentro de unos límites. Por lo general, tu hijo querrá practicar un deporte en concreto influenciado por sus amigos, los medios de comunicación, el entorno que le rodea, etc. Sea como sea, el ejercicio regular favorece el buen desarrollo físico y mental de los niños.

La práctica de alguna actividad física en la infancia genera una serie de beneficios que incluyen un crecimiento y un desarrollo saludable del sistema cardiorrespiratorio y músculo- esquelético, el mantenimiento del equilibrio calórico, y por lo tanto, un peso saludable y la prevención de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Los niños que llevan una vida activa:

  • tienen los huesos y los músculos más fuertes
  • son más enjutos (tienen menos grasa corporal)
  • tienen menos probabilidades de desarrollar sobrepeso
  • tienen menos probabilidades de desarrollar una diabetes tipo 2
  • tienen la tensión arterial y el colesterol más bajos
  • tienen una actitud más positiva ante la vida.

Entre los ejercicios recomendados están:

  • Caminar
  • Correr
  • Trotar
  • Montar bicicleta
  • Nadar
  • Fútbol
  • Baloncesto
  • Tenis
  • Voleibol
  • Saltar
  • Bailar
  • O cualquier juego en el que el niño se mueva.

Vale la pena porque, como vemos, los beneficios de la actividad física infantil son variados e imprescindibles para un buen desarrollo no sólo físico sino también psíquico, contribuyendo a fortalecer la personalidad del niño y valores importantes para la vida en sociedad.